ENTREVISTA COMPLETA
Raúl Portero es periodismo. Una profesión que lleva en el corazón desde niño, que le hizo dar sus primeros pinitos como colaborador de La Voz de Rioseco cuando solo era un niño. Hoy es redactor de los informativos de RTVE.
Pregunta. ¿Abulense o riosecano?
Respuesta. A ver, abulense de nacimiento, porque nací en Ávila y mis padres son abulenses. Mi madre es de Palacios de Goda y mi padre es de Bernuy-Zapardiel. Se vinieron a Rioseco cuando yo tenía dos años, así que yo me considero y me siento riosecano. Lo que marca de verdad es dónde transcurre la infancia y la juventud. Es el lugar en el que forjas la personalidad, tu núcleo de personas cercanas. Gran parte de mis amigos son de Rioseco.
P. ¿Qué recuerdas de esta infancia y juventud en Rioseco? R. Lo principal ha sido el soñar en Rioseco. Siempre me ha gustado esta profesión, desde muy pequeño. Me acuerdo en el colegio que incluso algunos nos poníamos simular cómo era un informativo de todo lo que veíamos. Yo tendría 14 o 15 años, me gustaban las tecnologías y me hice un canal de YouTube en el que hacia videos de lo que me apetecía. Lo vio José Ángel Gallego, de 'La voz de Rioseco, me llamó y me dijo, «me interesa mucho que seas colaborador del programa, que tengas alguna sección». Y así fue como empecé. Rioseco marca mi vida y mi forma de pensar también ahora.
P. ¿Qué labores realizas en el Telediario?
R. Trabajo en el del fin de sema- na, que es un equipo aparte, un reducto en el que trabajamos de una manera distinta, hacemos dos informativos diarios y estamos ahí doce horas los sábados y los domingos. Es bastante diferente a la semana. Estoy en el área de sociedad y cultura, que están unidos. Trato cuestiones. relacionadas con los sucesos, con las historias que le pasan a la gente. También hago un poco de cultura de vez en cuando, que me gusta mucho, porque viene bien para descansar la cabeza. Mi labor es la de redactor de in- formativos, el que piensa la noticia y contacta con la gente que considera. También montamos la pieza. Esto, por desgracia, es el periodismo actual y eso que es la tele pública. Imagínate en la privada donde se exprime al máximo lo que alguien puede hacer. Lamentablemente, todo se reduce al tema económico.
P. ¿Cómo es trabajar en TVE a nivel emocional?
R. Es una emoción bastante. fuerte, porque la noticia que vas a hacer la van a ver al menos un millón de personas, que es el mínimo que suele haber. Es muy emocionante, un aliciente diario. que te hace ir a trabajar, y también una carga de responsabilidad. En la tele pública se mira todo con lupa y un error puede acabar en una pregunta parlamentaria en la comisión del congreso. Supone un reto, algo que te hace crecer. La economía del lenguaje te hace necesitar ser más preciso. Recuerdo que, al principio, hacia unos testamentos enormes, entonces mi jefe amablemente me dice, «Raúl, mira, escribes muy bien y todo lo que tú quieras, pero aquí tenemos un minuto para contar todo».
P. ¿Tienes algún referente en el mundo del periodismo?
R. Claro, pienso que se está perdiendo la parte critica del periodismo, sobre todo en el ámbito de la cultura. Uno de mis referentes es Francisco Umbral. Fuel una persona que en Valladolid tuvo su infancia y adolescencia y luego se va a Madrid. Tengo otros referentes que son de la casa, de TVE. Por ejemplo, las crónicas culturales de Carlos del Amor. Y en el máster tuve la oportunidad de conocerle, compartir impresiones y a veces los viernes también compartimos mesa. Una referencia principal respecto a un trabajo pulcro y muy interesan- te es la de los corresponsales de Televisión Española. Por ejemplo, quien está ahora en Jerusalén, Marc Campdelacreu o Almudena Ariza, que se ha recorrido todo el mundo. Alguna vez que he hablado con Almudena veo la emoción que tiene por contar las cosas. Esas personas que dicen a pesar de toda mi familia, de todo lo que tengo, necesito contar. Y cómo defienden a los equipos, los cámaras, técnicos, a los que no se les ve pero que se juegan la vida igual. Me gusta, sobre todo, la. manera de contar, la honestidad, porque no es estar ahi en una guerra, sino cómo ven el conflicto desde muchos puntos de vista.
P. ¿Cómo ha sido la experiencia de cubrir los incendios del pasado verano?
R. Pues fue algo muy complejo. Al principio, iba a ir para un par de días, el sábado y el domingo porque iba a cubrir el fin de semana. Yo era un novato en esto, no sabía moverme muy bien por el terreno. Esos dos días fueron para ver qué estaba pasando. Pasamos de estar en un punto de control, de policía y el 112, de las brigadas de la Junta de Castilla y León y la UME, pasamos de eso a buscar cosas. Por nuestra cuenta de riesgo fuimos a los pueblos donde habían entrado las llamas. Casas arrasadas, los vecinos que estaban muy enfadados con la administración... Fue una experiencia bastante fuerte.
P. Has rescatado una pieza del archivo de Televisión Española sobre la Semana Santa de Rioseco, ¿Cómo fue?
R. Si, eran 26 minutos de un reportaje previo que se hizo a las retransmisiones de 1968. Esas retransmisiones se vieron en directo tanto las procesiones del Jueves Santo como las del Viernes Santo. Eso salió el año pasado y dije: ¡esto es un tesoro! Era un reportaje previo que emitieron el Miércoles Santo y que se grabó el Día del Pregón. Salían factorías y entrevistaban a la gente, el Hotel Los Almirantes, entraban en La Espiga... Es una auténtica delicia ese reportaje. Una belleza, vamos, impresionante. Este año ha salido otra cinta que es una crónica que hizo Santos Paniagua, que es una belleza absoluta y un tesoro. Nos hace ver cómo éramos y cómo fuimos en el 68.
P. ¿Cómo lo descubriste?
R. Cuando estoy en la tele, en los tiempos muertos, me gusta ver qué hay de Rioseco. Solicité acceso a ARCA, que es el banco donde están todas las imágenes que se van digitalizando y fue cuando me encontré con el primer reportaje, el del año pasado. Luego salió el segundo, que es el de este año. Hay más cosas que, con el tiempo, pues iré trabajando en ver cómo puedo sacar para que todos lo disfruten.
P. ¿Te gustaría añadir algo?
R. Me gustaría reivindicar la profesión de periodista, que creo que es fundamental. Vocaciones hay pocas o van saliendo cada vez menos, ye y esto es un hecho estadístico. Es verdad que los tiempos van cambiando. He tenido mucha suerte, porque hice el máster de TVE y aunque tuve que pedir un crédito lo pude sacar y tuve la suerte de que gusté a mi equipo y decidieron contratarme. Luego me presenté a la oposición y la aprobé. Me considero una persona con muchísima suerte, pero hay personas muy válidas que, por desgracia, la vida los ha llevado a tener que ir a un medio donde están malviviendo y acaban decepcionados. Quiero reivindicar la profesión y animar a la juventud, porque si les interesa contar lo que pasa, indagar y tener ese afán de curiosidad, que se dediquen al periodismo. Quien trabaja, llega. Hay que reivindicar la profesión ahora más que nunca que está tan en duda, por desgracia, por la polarización y el uso político que se hace.













