La Diputación de Valladolid y el Centro e-Lea Miguel Delibes organizaban este festival con la implicación del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, y por supuesto, de las librerías que se enclavan en Urueña.
Una de ellas es Kinari Books, quien me ofreció participar con el poemario 'De viernes a abril', vinculándolo a ese lema de los lugares perdidos que un día nos hicieron felices. Esta temática se ve claramente reflejada en la obra y en los versos, por eso, junto con los responsables de la librería, Leire y Naoki, y junto a los interesados por la literatura que disfrutaban del fin de semana en la Villa del Libro, hicimos reflexión juntos.
Compartimos impresiones sobre el arraigo personal que todos tenemos hacia algo o hacia alguien, y como se da pie conforme avanza la vida a justo lo contrario, el desarraigo. También sobre el por qué escribir en forma de poesía en tiempos fugaces de poca atención.
Gracias a Leire y a Naoki por la invitación, y a las entidades que mantienen vivo el espíritu literario en Urueña. Visita obligada para todos los que pasen por los campos que un día inspiraron a Miguel Delibes o a Gustavo Martín Garzo, entre otros.









